Los Bajau: los increíbles “hombres pez” del Sudeste Asiático
Hay historias que te encuentran cuando viajas, y otras que te obligan a viajar para encontrarlas.
Mi nombre es Sofi Prado, fotógrafa documental y creadora de Explorer by Sofi Prado, y esta vez crucé mares enteros para conocer de cerca a un pueblo que parecía casi un mito: los Bajau, también conocidos como los hombres pez.
Cuando escuché que algunos de ellos podían aguantar la respiración hasta 15 minutos bajo el agua, supe que tenía que verlo con mis propios ojos.

¿Quiénes son los Bajau, los nómadas del mar?
Los Bajau son un grupo étnico indígena que habita las costas de Filipinas, Indonesia y Malasia. Son nómadas por naturaleza y su vínculo con el océano es tan profundo que muchos nacen, viven y mueren arriba del mar.
Por eso se les conoce como “los nómadas del mar”.Su vida ocurre entre barcos, aldeas flotantes y arrecifes. Su hogar no está en la tierra… está en el agua.
Llegar a un asentamiento Bajau no es fácil
Ninguno de sus asentamientos está cerca. Para llegar al que visité tuve que navegar durante horas entre mares abiertos y tormentas repentinas.
El acceso es complicado—y quizás por eso siguen siendo un pueblo tan poco conocido fuera del Sudeste Asiático.
Pero todo sacrificio vale la pena cuando uno busca vivir experiencias auténticas, de esas que te transforman como viajera y como persona.
Una habilidad casi sobrehumana para bucear
Los Bajau son famosos por su capacidad para sumergirse a profundidades de hasta 40 metros sin ningún tipo de equipo.
No hay tanques. No hay máscaras profesionales. Solo su cuerpo, el océano y una técnica perfeccionada durante generaciones.
Algunos de los más ancianos, como Jago, la figura icónica del asentamiento que visité, cuentan que podían permanecer 15 minutos bajo el agua.
Jago buceó hasta los 80 años sin más ayuda que sus propios pulmones.
Hoy en día es difícil encontrar Bajau que lleguen a esos tiempos, pero aun así pude presenciar inmersiones de 5 o 6 minutos, realizadas sin ningún esfuerzo visible mientras nosotros luchábamos contra la corriente.

Una adaptación física única en el mundo
Lo que hace aún más sorprendente a los Bajau es que esta habilidad no es solo práctica: también es biológica.
El bazo más grande: su “tanque de oxígeno” natural
Estudios científicos demostraron que los Bajau tienen un bazo más grande de lo normal, lo que les permite almacenar mayor cantidad de glóbulos rojos.
Esto funciona como un reservorio de oxígeno, que liberan cuando están bajo el agua, permitiéndoles bucear durante más tiempo sin sufrir hipoxia.
Es una de las pocas adaptaciones fisiológicas humanas directamente relacionadas con la vida marina.
Pies que funcionan como aletas humanas
Otro detalle fascinante es su técnica de nado.
Muchos Bajau crecen buceando descalzos, y eso hace que desarrollen pies más flexibles y extendidos, lo que mejora su impulso bajo el agua.
No es tanto genética, sino el resultado de una vida entera en el océano.
Cuando los vi moverse bajo el agua, entendí el apodo de “hombres pez”.
Mientras nosotros nadábamos contra la tormenta con esfuerzo, ellos se deslizaban como si caminaran sobre tierra firme.

Bucear con los Bajau: una experiencia que te cambia
Salir a pescar con ellos fue una de las vivencias más potentes de mis años como fotógrafa documental.
No solo por su habilidad sobrehumana, sino porque te muestran otra forma de entender el mundo: más simple, más natural, más conectada con la tierra y el mar.
Los Bajau nos recuerdan que todavía existen culturas que viven de forma ancestral, sin prisa, sin tecnología, sin ruido… solo con el océano como guía.




